El
crecimiento poblacional a nivel mundial va generando trastornos sociales y
consecuencias de riesgo en el comportamiento motriz y el desplazamiento que
todo individuo realiza en el cotidiano vivir y la interrelación entre
habitantes y los medios de transporte a cuya incidencia, se generan
dificultades, con riesgo y consecuencias desde ligeras hasta fatales.
El riesgo generado por la magnitud
directamente proporcional entre la vulnerabilidad
de los peatones ante la amenaza que
ostenta el crecimiento del parque automotor, muchas veces desemboca en
consecuencias fatales con daños materiales y personales que causan dolor
sentimental emocional irreparables.
Las motivación
para que este comportamiento se considere de importancia para un análisis
psicopedagógico en la educación superior, se basa en la intensión profesional de reducir los índices de
accidentalidad que se suscitan en las ciudades, con responsabilidad atribuibles
al peatón y/o a conductores de vehículos motorizados.
Esta
situación se torna crítica por las acciones medio ambientales del entorno y su
incidencia en el comportamiento social de las personas en su condición de uso
de vías urbanas, ya sea como peatón y/o como conductor de vehículos
motorizados, en ambos casos, el componente humano es afectado por aspectos
psicológicos, sociales, urbanísticos, arquitectónicos, ingenieriles,
poblacionales, salubres, educativos, mecánicos, jurídicos, culturales, etc.,
etc.
2. DESARROLLO
La
intensión profesional se basa en los conceptos de la psicopedagogía para estudiar el fenómeno de adaptación que implica el desarrollo
evolutivo de la mente, con el proceso de enseñanza-aprendizaje, o descrito como
la ciencia que permite estudiar a la persona y su entorno en las distintas etapas de
aprendizaje que abarca su vida relacionada al uso del entorno ambiental
dinámico de movilidad peatonal y/o vehicular.
El
entorno de la actividad, tiene estrecha relación con la Educación Social,
siendo una eficaz base de actuación ciudadana, dado que trata de crear hábitos
y actitudes positivas de Seguridad Vial para una positiva convivencia
con calidad de vida y calidad medioambiental.
La
importancia de considerar ésta vital temática del comportamiento peatonal, debe
ser implementado en toda etapa del Proceso Enseñanza Aprendizaje ya sea como educación superior, enseñanza superior, estudios superiores,
educación profesional y/o educación terciaria aluden a la última etapa del proceso de
aprendizaje académico, es decir, a todas las trayectorias formativas
post-secundarias que realiza toda persona en su expectativa de alcanzar la
profesionalización abarca en su sistema formativo.
El
análisis psicopedagógico pretende aportar a la expectativa de seguridad vial en la evicción de accidentes de tránsito o la
minimización de sus efectos, especialmente para la seguridad,
vida y la salud de las personas, cuando tuviera lugar un hecho no deseado de tránsito.
El
cotidiano vivir y las acciones inadecuadas de movilidad peatonal nos demuestran
que muchas veces se incurre en aspectos de mala práctica en el uso del espacio vial
y con mejorar éstos hábitos se puede prevenir accidentes de tránsito.
Algunas
acciones de práctica inadecuada son:
Ø Los
espacios destinados al uso peatonal, son las comúnmente llamadas aceras o
veredas y nunca por la calzada, peor aún en horario nocturno.
Ø Para pasar
de un área edificada o manzana inmobiliaria a otra, debe utilizar sendas
peatonales demarcadas con franjas de cebra denominadas paso peatonal.
Ø Los
puntos de abordaje de vehículos de servicio público son al final del área
edificado y antes del cruce de calles y/o avenidas, esto permitirá evitar
congestión vehicular por estacionamientos temporales y por acumulación de
vehículos en espera de vía libre.
Ø Actualmente
la orientación con semáforos para regulación del tránsito vehicular ha sido
implementado también para peatones, que restringen y permiten el paso peatonal
cuando el semáforo peatonal marca luz verde.
Ø La
invasión de áreas de tránsito peatonal por asentamientos comerciales debe ser
regulada por la autoridad competente y exponer el ancho total de las aceras
para seguridad vial peatonal.
Ø Uso de
pasarelas o pasos a desnivel habilitados específicamente al uso de peatones con
la premisa de seguridad vial.
Ø Nunca
considere la plataforma como un área de esparcimiento o campo de juego, por mucho
que exista una declaración de no transitabilidad, existe la probabilidad de que
usuarios viales transiten en vehículos motorizados.
Éstos,
son ejemplos de incidencias de acción en la ocurrencia de accidentes de
tránsito como las de mayor frecuencia en el área urbana, aspecto que debe ser
analizado, evaluado, valorado, ejemplificado y considerado para generar cambios
de hábito y sea tema del proceso enseñanza aprendizaje para que la población lo
tenga presente en su cotidiana vivencia, ya que el peatón es el eslabón más
débil de la cadena en la siniestralidad vial.
Aunque muchas veces los procedimientos juridiciales determinan responsabilidad
y culpa de los siniestros a los conductores, muchas veces son los peatones los
que exponen o incrementan el riesgo de manera inconsciente ya sea al cruzar por
la mitad de la calle, con el semáforo peatonal en rojo, o entre medio de
vehículos en congestión.
El
conglomerado de incidencias para esta inadecuada práctica peatonal podrías
estar afectado por condiciones psicológicas, sociales, culturales, salubres,
etc., de algunos peatones ya que en la actualidad la vida tiene exigencias
psicodinámicas que afectan las emociones personales por el estrés debido a la presión
social, laboral, familiar, cultural, etc., que ocasionan perturbación mental o
falta de concentración que sumados al desorden habitual en la práctica
peatonal, exponen a riesgo de accidentalidad.
Al
comportamiento psicológico del peatón inciden las condiciones sociales del
entorno que actualmente tienen alto impacto y efecto desembocan en el estrés que
afecta a la salud y también influye en el desempeño de la vida diaria.
Los cambios físicos y psicológicos que el organismo sufre, generará también de
manera inevitable, un cambio en las relaciones personales e impide que
se lleve una vida de forma tranquila.
Estas
condiciones sociales alteran todos los aspectos de la vida diaria algunos
factores como la ansiedad, fatiga y tensión, disminuirán la calidad del
desempeño en el trabajo. La producción se verá reducida por la intervención de
estas sensaciones que la limitan, exigiendo mayor atención relativa a las
obligaciones laborales y desconcentrando al sujeto de los eventos del entorno
relativos a la actividad peatonal y su seguridad. También aspectos sociales y familiares que
producen el mal humor, irritabilidad o depresión son siempre
factores negativos en una relación. Además, está la falta de concentración,
que suele ser entendida como negligencia ante el riesgo y las determinaciones
jurídicas en caso de ocurrencia de siniestros o accidentes de tránsito.
He ahí
las razones por las que se debe considerar el comportamiento peatonal desde un
enfoque psicopedagógico desde la Educación superior para que formar una cadena
de difusión, práctica y aplicación en todo el sistema educativo.
La seguridad
vial tiene estrecha relación con el conductor o chofer, persona encargada
de conducir un vehículo de motor para
transportar a personas, pero este enfoque basado en la conducta del peatón
sugiere el análisis reflexivo y conductual para modificar y generar un cambio
de hábito en la población acerca de buenas prácticas por su seguridad y por la
población de su entorno.
La
incidencia del aspecto cultural tiene alto impacto en el comportamiento de la
población adulta y el ejemplo hacia la población infantil, por lo que el
emprendimiento pretende inculcar y forjar actitudes positivas y de buena práctica
peatonal para la seguridad vial.
Si bien
la legislación vigente contempla Derechos y deberes de los peatones. ... Entre sus
derechos están: movilizarse sin que su integridad física corra peligro;
utilizar los espacios que conforman las vías públicas como: andenes, zonas peatonales, paraderos de
buses, carriles, aceras, pasarelas, semáforos, señales de tránsito y todo
cuanto elemento vial se disponga y que se torna de acceso al peatón por la
prioridad de uso y beneficio, sin embargo; también deben observar las
obligaciones para que estos derechos sean cumplidos sin exposición a riesgo y
tentación al suceso de accidentalidad, por lo que su concienciación deberá
practicarse en la mentalización de la práctica para se convierta en la rutina que
no dependa de recordatorios intrínsecos.
3. CONCLUSIONES
La
inclusión de la Psicopedagogía en la Educación superior será un recordatorio
más que pretende exigir y ensayar las buenas prácticas y uso de áreas de
circulación peatonal con cumplimiento de normas y limitaciones determinadas por
enfoque jurídico relativo, permitirán un cambio de hábito y disminución de los
índices de accidentalidad.
Si bien
el tema de seguridad vial y las normativas de procedimientos reguladores como
el Código de tránsito y sus reglamentos que basado en Leyes normas, Conceptos
técnicos y científicos orientan la adecuada práctica en la movilidad peatonal y
vehicular; la realidad y los altos índices de accidentalidad demuestran que al
ser humano le hace falta conocer, asimilar y aplicar éstas orientaciones y regulaciones en su cotidiano vivir,
para seguridad de su integridad física y de la población de su entorno.
La implementación
del análisis Psicopedagógico en la Educación Superior, del comportamiento
peatonal en el área urbana, será un aporte en busca del cambio de hábitos hacia
futuras generaciones, con resultados positivos en las próximas generaciones
porque es muy difícil lograr resultados a corto plazo pero se debe empezar
ahora aplicando e implementando en todo nivel del Proceso Enseñanza
Aprendizaje.
4. BIBLIOGRAFIA
Martínez, N. (2007). Conciencia
para un mundo en crisis. Buenos Aires, Argentina: Molino del Viento.
Allan B, J. (1993). Comportamiento
del peatón en las calles. Madrid, España: Santander.
Hernánde M, A. (2003). Hacia
una nueva cultura de seguridad vial. San José, Costa Rica: Universidad
de Costa Rica.
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