sábado, 25 de enero de 2020

ANALISIS PSICOPEDAGOGICO EN LA EDUCACION SUPERIOR, DEL COMPORTAMIENTO PEATONAL EN EL AREA URBANA

1.     INTRODUCCION
El crecimiento poblacional a nivel mundial va generando trastornos sociales y consecuencias de riesgo en el comportamiento motriz y el desplazamiento que todo individuo realiza en el cotidiano vivir y la interrelación entre habitantes y los medios de transporte a cuya incidencia, se generan dificultades, con riesgo y consecuencias desde ligeras hasta fatales.

El riesgo generado por la magnitud directamente proporcional entre la vulnerabilidad de los peatones ante la amenaza que ostenta el crecimiento del parque automotor, muchas veces desemboca en consecuencias fatales con daños materiales y personales que causan dolor sentimental emocional irreparables.

Las motivación para que este comportamiento se considere de importancia para un análisis psicopedagógico en la educación superior, se basa en la intensión profesional de reducir los índices de accidentalidad que se suscitan en las ciudades, con responsabilidad atribuibles al peatón y/o a conductores de vehículos motorizados.

Esta situación se torna crítica por las acciones medio ambientales del entorno y su incidencia en el comportamiento social de las personas en su condición de uso de vías urbanas, ya sea como peatón y/o como conductor de vehículos motorizados, en ambos casos, el componente humano es afectado por aspectos psicológicos, sociales, urbanísticos, arquitectónicos, ingenieriles, poblacionales, salubres, educativos, mecánicos, jurídicos, culturales, etc., etc.

2.     DESARROLLO

La intensión profesional se basa en los conceptos de la psicopedagogía para estudiar el fenómeno de adaptación que implica el desarrollo evolutivo de la mente, con el proceso de enseñanza-aprendizaje, o descrito como la ciencia que permite estudiar a la persona y su entorno en las distintas etapas de aprendizaje que abarca su vida relacionada al uso del entorno ambiental dinámico de movilidad peatonal y/o vehicular.

El entorno de la actividad, tiene estrecha relación con la Educación Social, siendo una eficaz base de actuación ciudadana, dado que trata de crear hábitos y actitudes positivas de Seguridad Vial para una positiva convivencia con calidad de vida y calidad medioambiental.

La importancia de considerar ésta vital temática del comportamiento peatonal, debe ser implementado en toda etapa del Proceso Enseñanza Aprendizaje ya sea como educación superior, enseñanza superior, estudios superiores, educación profesional y/o educación terciaria aluden a la última etapa del proceso de aprendizaje académico, es decir, a todas las trayectorias formativas post-secundarias que realiza toda persona en su expectativa de alcanzar la profesionalización abarca en su sistema formativo.

El análisis psicopedagógico pretende aportar a la expectativa de seguridad vial en la evicción de accidentes de tránsito o la minimización de sus efectos, especialmente para la seguridad, vida y la salud de las personas, cuando tuviera lugar un hecho no deseado de tránsito.

El cotidiano vivir y las acciones inadecuadas de movilidad peatonal nos demuestran que muchas veces se incurre en aspectos de mala práctica en el uso del espacio vial y con mejorar éstos hábitos se puede prevenir accidentes de tránsito.

Algunas acciones de práctica inadecuada son:

Ø  Los espacios destinados al uso peatonal, son las comúnmente llamadas aceras o veredas y nunca por la calzada, peor aún en horario nocturno.

Ø  Para pasar de un área edificada o manzana inmobiliaria a otra, debe utilizar sendas peatonales demarcadas con franjas de cebra denominadas paso peatonal.

Ø  Los puntos de abordaje de vehículos de servicio público son al final del área edificado y antes del cruce de calles y/o avenidas, esto permitirá evitar congestión vehicular por estacionamientos temporales y por acumulación de vehículos en espera de vía libre.

Ø  Actualmente la orientación con semáforos para regulación del tránsito vehicular ha sido implementado también para peatones, que restringen y permiten el paso peatonal cuando el semáforo peatonal marca luz verde.

Ø  La invasión de áreas de tránsito peatonal por asentamientos comerciales debe ser regulada por la autoridad competente y exponer el ancho total de las aceras para seguridad vial peatonal.

Ø  Uso de pasarelas o pasos a desnivel habilitados específicamente al uso de peatones con la premisa de seguridad vial.

Ø  Nunca considere la plataforma como un área de esparcimiento o campo de juego, por mucho que exista una declaración de no transitabilidad, existe la probabilidad de que usuarios viales transiten en vehículos motorizados.

Éstos, son ejemplos de incidencias de acción en la ocurrencia de accidentes de tránsito como las de mayor frecuencia en el área urbana, aspecto que debe ser analizado, evaluado, valorado, ejemplificado y considerado para generar cambios de hábito y sea tema del proceso enseñanza aprendizaje para que la población lo tenga presente en su cotidiana vivencia, ya que el peatón es el eslabón más débil de la cadena en la siniestralidad vial.   Aunque muchas veces los procedimientos juridiciales determinan responsabilidad y culpa de los siniestros a los conductores, muchas veces son los peatones los que exponen o incrementan el riesgo de manera inconsciente ya sea al cruzar por la mitad de la calle, con el semáforo peatonal en rojo, o entre medio de vehículos en congestión.

El conglomerado de incidencias para esta inadecuada práctica peatonal podrías estar afectado por condiciones psicológicas, sociales, culturales, salubres, etc., de algunos peatones ya que en la actualidad la vida tiene exigencias psicodinámicas que afectan las emociones personales por el estrés debido a la presión social, laboral, familiar, cultural, etc., que ocasionan perturbación mental o falta de concentración que sumados al desorden habitual en la práctica peatonal, exponen a riesgo de accidentalidad.

Al comportamiento psicológico del peatón inciden las condiciones sociales del entorno que actualmente tienen alto impacto y efecto desembocan en el estrés que afecta a la salud y también influye en el desempeño de la vida diaria. Los cambios físicos y psicológicos que el organismo sufre, generará también de manera inevitable, un cambio en las relaciones personales e impide que se lleve una vida de forma tranquila.

Estas condiciones sociales alteran todos los aspectos de la vida diaria algunos factores como la ansiedad, fatiga y tensión, disminuirán la calidad del desempeño en el trabajo. La producción se verá reducida por la intervención de estas sensaciones que la limitan, exigiendo mayor atención relativa a las obligaciones laborales y desconcentrando al sujeto de los eventos del entorno relativos a la actividad peatonal y su seguridad.   También aspectos sociales y familiares que producen el mal humor,  irritabilidad o depresión son siempre factores negativos en una relación. Además, está la falta de concentración, que suele ser entendida como negligencia ante el riesgo y las determinaciones jurídicas en caso de ocurrencia de siniestros o accidentes de tránsito.

He ahí las razones por las que se debe considerar el comportamiento peatonal desde un enfoque psicopedagógico desde la Educación superior para que formar una cadena de difusión, práctica y aplicación en todo el sistema educativo.

La seguridad vial tiene estrecha relación con el conductor o chofer, persona encargada de conducir un vehículo de motor para transportar a personas, pero este enfoque basado en la conducta del peatón sugiere el análisis reflexivo y conductual para modificar y generar un cambio de hábito en la población acerca de buenas prácticas por su seguridad y por la población de su entorno.

La incidencia del aspecto cultural tiene alto impacto en el comportamiento de la población adulta y el ejemplo hacia la población infantil, por lo que el emprendimiento pretende inculcar y forjar actitudes positivas y de buena práctica peatonal para la seguridad vial.

Si bien la legislación vigente contempla Derechos y deberes de los peatones. ... Entre sus derechos están: movilizarse sin que su integridad física corra peligro; utilizar los espacios que conforman las vías públicas como: andenes, zonas peatonales, paraderos de buses, carriles, aceras, pasarelas, semáforos, señales de tránsito y todo cuanto elemento vial se disponga y que se torna de acceso al peatón por la prioridad de uso y beneficio, sin embargo; también deben observar las obligaciones para que estos derechos sean cumplidos sin exposición a riesgo y tentación al suceso de accidentalidad, por lo que su concienciación deberá practicarse en la mentalización de la práctica para se convierta en la rutina que no dependa de recordatorios intrínsecos.

3.     CONCLUSIONES

La inclusión de la Psicopedagogía en la Educación superior será un recordatorio más que pretende exigir y ensayar las buenas prácticas y uso de áreas de circulación peatonal con cumplimiento de normas y limitaciones determinadas por enfoque jurídico relativo, permitirán un cambio de hábito y disminución de los índices de accidentalidad.

Si bien el tema de seguridad vial y las normativas de procedimientos reguladores como el Código de tránsito y sus reglamentos que basado en Leyes normas, Conceptos técnicos y científicos orientan la adecuada práctica en la movilidad peatonal y vehicular; la realidad y los altos índices de accidentalidad demuestran que al ser humano le hace falta conocer, asimilar y aplicar éstas orientaciones y regulaciones en su cotidiano vivir, para seguridad de su integridad física y de la población de su entorno.

La implementación del análisis Psicopedagógico en la Educación Superior, del comportamiento peatonal en el área urbana, será un aporte en busca del cambio de hábitos hacia futuras generaciones, con resultados positivos en las próximas generaciones porque es muy difícil lograr resultados a corto plazo pero se debe empezar ahora aplicando e implementando en todo nivel del Proceso Enseñanza Aprendizaje.

4.     BIBLIOGRAFIA

Martínez, N. (2007). Conciencia para un mundo en crisis. Buenos Aires, Argentina: Molino del Viento.

Allan B, J. (1993). Comportamiento del peatón en las calles. Madrid, España: Santander.

Hernánde M, A. (2003). Hacia una nueva cultura de seguridad vial. San José, Costa Rica: Universidad de Costa Rica.

Referencias






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